No existen pruebas científicas de que no existe ningún ser superior porque ni siquiera existen indicios que nos lleven a pensar que hay algo salvo la dilusión de algunos seres humanos en su extensión del "razonamiento" original de nuestros aborígenes en su afán de tratar de explicar lo que desconocían y a lo que, obviamente, no tenían alcance para investigar, analizar, etc.
Para esa dilusión hay otra rama de la ciencia que, actualmente, no se puede tratar como es debido dada la influencia, a lo largo del tiempo, que este retraso de bases ha causado en la humanidad, principalmente, con imposición, inculcación de miedos y, por supuesto, festividades arraigadas.
¿Alguien se imagina la que se liaría si, por ejemplo, el papa de los cristianos fuera a un analista mental para que le tratara sobre su creencia en algo que ni existe ni puede ser probado? Desde luego sería una postura inteligente pero peligroso para su integridad física.
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